La historia de la cabaña

Esta construcción se llevó a cabo respetando la tradición. Mi padre fue un maestro de obras profundamente familiarizado en construcciones de cabañas de madera con troncos. Entre otras cosas, él enseñó en Finlandia sobre este tipo de construcciones a personas interesadas durante los años 70´s y 80´s​​, estas posteriormente, trabajaron afanosamente para la grandeza de los productos de las compañías Kontiotuote y Pölkky Limitada.

Para el inicio de la construcción de la cabaña se encargaron 204 piezas de leños del bosque de Posio, un total de 183 m3. Los árboles tenían entre 204 a 260 años de antigüedad al cortarse, es decir, durante la época del dominio sueco en Finlandia. Con el tiempo, se requirió de más madera aún.

Aimo Saukko se encargó del corte de árboles en vigas para la Companía Hirsisaukot en Ranua. Se cortaron vigas de 9,5 pulgadas, de la superficie de éstas se cortaron tablones de 8 pulgadas y de las sobras se hizo el entarimado, que aún puede ver en el techo interior de la cabaña. – Sobre éste, el aserrador Aimo exclamó que era ”De buena madera”. Una de las vigas más gruesas ​​resultó tan pesada de levantar para la débil grúa y tan gruesa para adaptarse a la sierra, que por esta razón, el tronco se tuvo que cortar desde la base misma del árbol antes de aserrarlo. De esta base se hizo un ”trono”, que ahora se encuentra al frente de la chimenea. Allí, se pueden contar sus anillos anuales; 264 en total.

El marco de acero estructural lo hizo la Compañía de Olavi Räisänen, que estaba ubicada al lado de la puerta de entrada de la Guarnición en Sodankylä. Las partes fueron hechas con un método desarrollado por Olavi, en donde los troncos eran transportados hacia una motosierra móvil diseñada especialmente para cortar la copa y la base de los árboles, después las estructuras se hacían con una motosierra de mano. Cuando éstas estaban ya en la fase final, Olavi preguntó: ”¿Qué podemos hacer con las sobras de esta mala madera, aquí hay sólo alquitrán y madera seca?”, Le dije: haz una barandilla o algo que valga la pena mirar y que asombre a la gente. Olavi hizo caso y, los resultados pueden ser admirados en las barandillas de madera de la terraza del lado B. Por cierto, hay algunas barandillas, que los turistas, un poco por el apuro, las atraviesan tan rápidamente, que no tienen siquiera tiempo de decir ”oh! no me di cuenta.”

El resto se continuó con el mismo estilo tradicional de construcción: el techo de la planta baja está ”flotando”, es decir, se apilan los tablones en el cuello de la parte superior del encofrado, que no está unido a ninguna parte. La idea es que cuando el revestimiento se esté secando no se tenga dificultades por el engrosamiento. La misma idea se ve en las tablas del suelo de la planta alta: cada ciertos años, las uniones entre el suelo y las paredes son golpeadas con cuñas, y el tablón más cercano a la pared es reemplazado con uno más ancho. De esta forma, se controlan los vacíos causados ​​por la desecación.
En la actualidad y a pesar de todo lo tradicional, esta cabaña cumple con los más altos estándares de modernidad, entre otros: la ventilación y el consumo de energía. La ventilación responde a una máquina IV de tambor giratorio que mide su real eficiencia y que indica que está muy por encima del 90%. El aire acondicionado de ciclo reverso (ILP) sirve para mantener la cabaña caliente, también la calefacción del suelo ayuda cuando hace mucho frío. La máquina (IV) y el aire acondicionado (ILP) garantizan el filtrado y también, la calidad superior del aire interior, donde el equilibrio de la humedad lo cuidan las masivas vigas de las paredes así como los árboles de Posio, 9.5 pulgadas, 23 cm. y el tener sólo la pulpa en el techo y la espuma de poliestireno bajo la losa del suelo. Cuando el clima es extremadamente frío, el turista puede calentar la chimenea y cerrar la compuerta después de calentarla.

Aparte de estos matices, la construcción está diseñada para soportar la vida. El principio del diseño era: ”muy difícil de romper por accidente y muy fácil de arreglar.” Los pisos de piedra, paredes de madera maciza… ¡Bienvenidos a unas vacaciones sin preocupaciones!